VIOLENCIA FAMILIAR: UN PROBLEMA PERSISTENTE QUE AFECTA A MUJERES Y NIÑOS

En Arequipa, la violencia y las dinámicas disfuncionales dentro de las familias constituyen una problemática que por décadas no ha sido resuelta en su totalidad y persisten en el tiempo. Según expertos en la materia, las consecuencias de estas situaciones impactan profundamente a niños y mujeres, quienes suelen ser las principales víctimas. 

Las familias disfuncionales

Yanet Callata, especialista de la Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente (Demuna) en el distrito de Miraflores, destaca que las familias disfuncionales son un factor recurrente en los casos de violencia familiar. Según Callata, los niños que provienen de este tipo de hogares presentan indicadores claros, como acudir al colegio en condiciones de descuido personal, sin lonchera o con bajo rendimiento escolar. Además, es común que los padres se ausenten de reuniones escolares o no se involucren en el progreso académico de sus hijos.

La especialista también señala que muchos de estos niños viven en hogares donde hay violencia física o psicológica, generalmente en contextos de separaciones o nuevas relaciones de los progenitores. En estos casos, los padrastros o madrastras suelen ejercer violencia sobre los menores, perpetuando un ciclo de abuso que tiene un impacto psicológico duradero.

Por su parte, Luis Medina, psicólogo especialista en violencia familiar de la Corte Superior de Justicia de Arequipa, menciona que en familias disfuncionales, los niños varones tienen una alta probabilidad de reproducir comportamientos violentos en el futuro. Medina explica que los menores aprenden principalmente del ejemplo, más que de las palabras. “Si no hay un cambio en la dinámica familiar, una orientación adecuada o mejoras en las relaciones, es probable que el ciclo de maltrato continúe”, afirma.

Yanet Callata, especialista de la Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente (Demuna) en el distrito de Miraflores

Los patrones del agresor y la víctima

Los perfiles de los agresores y las víctimas esta en las dinámicas de poder y dependencia. Callata detalla que el agresor suele exhibir comportamientos machistas y controladores como revisar el teléfono de la pareja, esperar fuera del trabajo, y eventualmente recurren a jalones, pellizcos o golpes. Puntualiza que estos ciclos de agresión se alternan con períodos de reconciliación y generando confusión

Por otro lado, las mujeres que han sido víctimas de violencia tienden a presentar baja autoestima, desconfianza y aislamiento social. Según Callata, la falta de amor propio es un rasgo recurrente, lo que dificulta que estas mujeres busquen ayuda o denuncien.

En cuanto a los agresores, el psicólogo Luis Medina destaca que muchos no reconocen su comportamiento debido a creencias de superioridad basadas en el orgullo. Aunque el cambio es complejo, existen tratamientos psicoterapéuticos ordenados por los juzgados que buscan reducir las conductas violentas y fomentar la reflexión.

Luis Medina, psicólogo especialista en violencia familiar de la Corte Superior de Justicia de Arequipa

Procedimientos legales

Nélida Margot Paucara Coaquira, asistente judicial contra la violencia familiar de la Corte Superior de Justicia de Arequipa, detalla los procedimientos que una persona puede seguir para denunciar un caso de violencia. Indica que las denuncias pueden presentarse en la comisaría, el módulo de violencia familiar, el Centro de Emergencia Mujer o la fiscalía.

La especialista señala que los primeros indicios de violencia suelen surgir en discusiones relacionadas con temas familiares, como alimentos, tenencia de hijos o asuntos patrimoniales. Recomienda que estos temas sean tratados en las instancias correspondientes, como los juzgados de familia o civil, para evitar conflictos y garantizar que se dicten medidas de protección.

Entre las medidas más comunes mencionadas se encuentran la terapia psicológica, el alejamiento o distanciamiento, y, en ciertos casos, la imposición de multas o detención policial en caso de incumplimiento. Además, Paucara Coaquira aconseja a los familiares afectados por intimidación o manipulación, ya sea de tipo físico, psicológico o patrimonial, que presenten sus denuncias para acceder a medidas de protección y prevenir escenarios más graves, como el feminicidio.

Asimismo, la asistente judicial subraya que, si la policía no brinda la atención adecuada, el Centro de Emergencia Mujer es una alternativa confiable, ya que allí no solo asesoran a las víctimas, sino que también les dedican tiempo para escuchar, redactar la denuncia o registrar su situación. Por último, menciona que el Módulo de Violencia Familiar recibe denuncias de forma verbal, las cuales se registran y se presentan posteriormente en mesa de partes.

Nélida Margot Paucara Coaquira, asistente judicial contra la violencia familiar de la Corte Superior de Justicia de Arequipa

Como sociedad, es necesario fortalecer las redes de apoyo y generar conciencia sobre los derechos de las mujeres y los niños, priorizando su bienestar y seguridad. Solo así podremos construir un futuro libre de violencia y lleno de oportunidades para todos.

Por: Christian Ccahua Suni

Compartir

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *