SHOW EN LA PLAZA DE ARMAS: EL ENCENDIDO DEL ÁRBOL NAVIDEÑO EN AREQUIPA

La tarde del 4 de diciembre de 2024, en la Plaza de Armas de Arequipa, los arequipeños fueron testigos de uno de los eventos más esperados por la comunidad: el encendido del árbol navideño. Desde temprano, los arequipeños se acercaron al corazón de la ciudad, buscando un lugar desde donde disfrutar de esta tradición que marca el inicio oficial de la temporada navideña.

A las 17:30, los músicos ajustaban sus últimos detalles. A pesar de que una parte de la Plaza estaba reservada para invitados, el resto de los asistentes, parados fuera de las rejas que delimitaban la zona, no se desanimó. Entre el frío que se instalaba con fuerza –la temperatura rondaba los 16°C– y el entusiasmo, la multitud seguía llegando, creando un ambiente lleno de expectativa.

A las 17:35, las voces de los cantantes de sinfonías navideñas estaban listas para deleitar al público, pero el show principal aún no comenzaba. Los minutos avanzaban lentamente; a las 18:17, la impaciencia empezaba a notarse entre los asistentes. “Hora, hora peruana”, se escuchó de un hombre entre el público, arrancando algunas risas. Mientras tanto, un saxofonista interpretaba clásicos villancicos, intentando apaciguar la espera.

Finalmente, a las 18:23, el alcalde provincial Víctor Hugo Rivera hizo su aparición, acompañado de otros invitados especiales. Los murmullos del público crecían, tanto por la tardanza como por la emoción. A las 18:40, el maestro de ceremonias tomó la palabra, marcando el inicio oficial de la actividad. La directora de Caja Arequipa, María Pía Palacios, promotora del evento, ofreció un breve discurso donde destacó la importancia de esta tradición para la ciudad y para los ahorradores y beneficiarios de su institución.

La atmósfera se cargó de emoción cuando, a las 18:45, el alcalde y la directora pulsaron el botón que encendió el árbol navideño. Las luces brillaron con fuerza, y la Plaza de Armas se iluminó bajo el resplandor de miles de focos que adornaban el imponente árbol. La algarabía se desbordó; los fuegos artificiales decoraron el cielo nocturno mientras las cámaras de los medios de comunicación capturaban cada instante.

En ese momento, la música tomó el protagonismo. La banda y los cantantes ofrecieron una interpretación magistral de villancicos clásicos, arrancando aplausos y suspiros de nostalgia. La Plaza, llena de turistas y locales, parecía un mosaico vibrante de emociones y sonrisas.

A las 19:00, el espectáculo continuaba con fuerza. Los músicos, impecablemente vestidos –los hombres con trajes oscuros y las mujeres en elegantes vestidos negros–, deleitaban a la audiencia con su talento. El público aplaudía y coreaba, contagiado por el espíritu navideño que ya comenzaba a sentirse en el aire.

Cinco minutos después, un gesto inesperado sorprendió a los asistentes: se repartió chocolate caliente, tanto a los invitados como al público que se encontraba más cerca del escenario. El aroma dulce del chocolate se mezclaba con la música, creando una escena cálida y reconfortante en medio de la fría noche arequipeña.

El grupo Mozart, intérprete principal del evento, cerró la velada con una emotiva interpretación de Somos los niños cantores. El maestro de ceremonias recordó al público que la Navidad estaba a la vuelta de la esquina, lo que arrancó vítores y aplausos.

A las 19:20, el espectáculo llegó a su fin. Los asistentes se retiraron con rostros felices, algunos dirigiéndose a sus hogares, otros buscando algún lugar para seguir compartiendo la magia de la noche. El encendido del árbol no solo iluminó la Plaza de Armas, sino también los corazones de quienes se dieron cita para vivir este momento único.

La Navidad había llegado oficialmente a Arequipa, y con ella, la promesa de una temporada llena de esperanza, alegría y unión. Que este sea solo el comienzo de un mes donde la luz, como la del árbol, guíe nuestros pasos y llene nuestras vidas de cálido espíritu navideño. ¡Feliz Navidad!

Por: Christian Ronaldo Ccahua Suni

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