Mininter anuncia que el 50% de policías patrullará de civil para reforzar la seguridad urbana
El Ministerio del Interior anunció una nueva estrategia para enfrentar la creciente delincuencia en Lima y Callao: a partir de esta semana, el 50% de los policías patrullará uniformado y el otro 50% lo hará vestido de civil. El ministro Vicente Tiburcio explicó que esta medida busca fortalecer las acciones de inteligencia operativa y responder de manera más efectiva a las organizaciones criminales.
El denominado “plan 50-50” comenzó a aplicarse en San Juan de Lurigancho y Los Olivos, zonas incluidas en la ampliación del estado de emergencia. Según fuentes del Mininter, los agentes de uniforme realizarán labores preventivas visibles, mientras que los efectivos encubiertos se desplegarán en puntos estratégicos para identificar y desarticular bandas dedicadas al cobro de cupos y extorsión.

Tiburcio indicó que el estado de emergencia será replanteado para incrementar la presencia de policías y militares en las calles, y aseguró que los cambios serán perceptibles para la ciudadanía. Señaló, además, que el presidente José Jerí ha descartado por el momento imponer un toque de queda, pero continuará el despliegue excepcional debido a los altos índices delictivos.
El presidente Jerí afirmó que, durante los primeros 30 días de la medida, se logró “controlar el crecimiento de la delincuencia”, aunque reconoció que aún falta reducirla de manera significativa. Informó también que se instalará un puesto de comando temporal en el Callao para coordinar acciones y ofrecer mayor tranquilidad a la población en vísperas de las celebraciones por Navidad.
Mientras tanto, los hechos de violencia contra empresas de transporte continúan. En San Martín de Porres, delincuentes atacaron a balazos el portón de la empresa El Rápido, dejando impactos en la estructura metálica y casquillos en la zona. Horas después, en Puente Piedra, un incendio consumió cinco buses de la empresa Pegaso Express, en un hecho que está bajo investigación por posible relación con mafias extorsivas.
Ante esta situación, representantes del sector transporte expresaron su descontento con los resultados del estado de emergencia. Martín Ojeda, vocero de un grupo de transportistas, cuestionó la efectividad de las medidas y advirtió que ya no firmarán nuevos compromisos con el Ejecutivo si no se ejecutan acciones concretas. “Un país crece con resultados, no con promesas”, sostuvo.


