ActualidadNacionalPolítica

Jerí promulga ley para abrir carretera en zona tomada por narcopistas y delitos ambientales pese a rechazo indígena

El presidente José Jerí promulgó la ley que habilita la carretera UC-105, una vía impulsada por la bancada fujimorista que atravesará uno de los corredores más críticos de la Amazonía: una franja marcada por cultivos ilegales de coca, pistas clandestinas y una acelerada deforestación. La norma fue aprobada con inusual rapidez en el Congreso, pese a la oposición de comunidades indígenas de Perú y Brasil que advierten un impacto irreversible sobre sus territorios.

El trazo de la carretera conecta Pucallpa con Atalaya y Puerto Breu, en la frontera con Brasil, una zona donde las imágenes satelitales muestran la expansión coordinada del narcotráfico, la minería ilegal y la tala informal. Reportajes recientes han revelado cómo, a medida que aparecen nuevas trochas, también se multiplican las narcopistas y áreas deforestadas, configurando un corredor estratégico para redes criminales transfronterizas.

A pesar de ello, la congresista fujimorista Jenny López Morales —autora del proyecto y presidenta de la Comisión Agraria— evitó responder sobre las razones para impulsar una vía en un territorio dominado por economías ilícitas y concesiones madereras cuestionadas. Autoridades locales de Atalaya respaldan la iniciativa bajo el argumento de promover “integración con Brasil”, aunque especialistas advierten que estas rutas sirven como autopistas para organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y la explotación ilegal de recursos.

El rechazo de los pueblos indígenas ha sido contundente. Representantes de 13 nacionalidades de Perú y Brasil formaron una Comisión Transfronteriza para exigir respeto a sus territorios y denunciar que la ley se aprobó sin consulta previa. Líderes amazónicos insisten en que la carretera amenaza bosques, ríos y modos de vida, y señalan que el Estado prioriza proyectos sin considerar a quienes habitan la zona de impacto directo.

Investigadores y monitores ambientales alertan que la apertura de la UC-105 consolidará un eje criminal ya activo, donde operan desde mochileros hasta estructuras asociadas al Comando Vermelho, una de las mafias más poderosas de Sudamérica. Para ellos, la nueva carretera podría convertirse en el eslabón que fortalezca un sistema ilegal que avanza sobre la Amazonía mientras las alertas de comunidades y especialistas continúan sin ser atendidas.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *